Sáb03232019

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Terrorismo urbano, indiferencia y complicidad

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alt(San Juan, 9:00 a.m.) En el día de ayer hubo un acto de terrorismo urbano en la principal arteria del norte, el expreso Baldorioty de Castro. Un total de 10 gatilleros, fuertemente armados con pistolas alteradas para que trabajaran como ametralladoras, acribillaron a las 8:45 a.m. a Gregorio Cruz Pérez de 30 años de edad. Se desconoce el motivo del asesinato, pero todo indica que en la marginal de Isla Verde, en el expreso Baldorioty de Castro, estos individuos, estaban en un negocio tipo discoteca. Lo que pasó adentro se desconoce. Lo que pasó a fuera, fue firmado por seis video-transmisiones en las redes sociales. Eso sí lo vimos – la muerte de Gregorio Cruz Pérez la vimos todos y todas.

Lo que sí es curioso, es que en las seis video-transmisiones nunca se escucha voz alguna decir, “terrible que están matando a esa persona en el Día de Reyes”. Más aún, no se escucha a nadie decir, “voy a llamar al 911 para que intervenga la policía”. Las seis video-transmisiones, las personas que lo hicieron, gozan del mismo nivel de indiferencia, ante un acto que claramente constituye una expresión de terrorismo urbano, perpetrado por sicarios que les da lo mismo la vida de las personas, sobre todo familias que a esa hora del día transitaban por la principal vía de comunicación en el norte de San Juan.

Por otro lado, todo indica que la gente prefiere hacer un video que actuar. Ninguno de las personas que grabaron, pensó que llamar a la policía era más importante. Ninguna. Entonces nos quedamos maltrechos. Nos convertimos en cómplices de un asesinato. Las personas pudieron obviarlo, pero prefirieron grabar el momento para venderlo a otros medios de noticias o subirlos espontáneamente (como todos lo hicieron) a una plataforma mediática en las redes sociales. La complicidad es terrible.

Pero vivimos en un país que la derecha y el capital solo tienen un proyecto: que nosotros consumamos. Pero nosotros en la izquierda, en el independentismo, no tenemos proyecto.

La respuesta a este crimen que se debe catalogar como terrorismo urbano, no puede ser declarar un Estado de Emergencia Nacional. Sea un hombre asesinado, o una mujer, por narcotráfico o por violencia de género, no se puede llevar a todo el país a ser víctima de la pérdida de derechos constitucionales y sus libertadas. Ni el ejercito en las calles controla la violencia, ni la falta de derechos tampoco. No ser indiferentes ni cómplices si ayuda a transformar la situación. Pensemos.