Jue07182019

Last update01:06:00 PM

El mundo [casi] en llamas: ¿qué hacer en Puerto Rico?

  • PDF

alt(San Juan, 9:00 a.m.) El mundo hoy, a lo largo y ancho del planeta, se encuentra al borde de conflictos militares. Se trata de la nueva política internacional de los EE.UU. – provocar conflictos y llevarlos hasta el borde de la guerra. Ahora bien, esto lo está combinando la administración de Donald Trump, con guerras económicas, las cuales éste dispara tanto contra sus enemigos, los poco amigos, y contra los amigos también.

Hoy hay conflictos potencialmente militares en Corea del Norte, Venezuela e Irán. Hay conflictos económicos, las llamadas guerras comerciales, contra China, Cuba, Rusia, Venezuela, Corea del Norte, y Nicaragua. Ahora bien, a estas guerras comerciales se une un nuevo conflicto: el de los EE.UU. contra sus aliados en Europa, por vía de la Unión Europea, quienes reciben los otros conflictos del mundo, de forma ancilar, mientras ahora se suma un conflicto poco conocido que es el de estos contra los europeos por el futuro de la OTAN.

Entonces, ¿qué hacer? La única opción nos parece la de buscar salidas negociadas a todos los conflictos, desde Venezuela hasta la Ley PROMESA en Puerto Rico. No es posible vivir de la confrontación, sin asumir sus consecuencias. Por lo tanto la opción debe ser negociar procesos de paz, armonización y reconciliación.

Es curioso, pero en un país llamado Puerto Rico donde la prensa comercial por razones desconocidas se manifiesta completamente opuesta al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, en la omisión de las noticias, estos no destacan importante información donde demuestra el proceso de hacer la paz en dicho país. El gobierno de Venezuela acaba de firmar acuerdos de paz y no agresión con los gobiernos de Brasil y Aruba, y ha reabierto las fronteras. Pese a que ambos gobiernos aún reconocen que Juan Guaidó es un aspirante a la presidencia de Venezuela, reconocen que el gobierno legítimo es el de Maduro y han aceptado no agredir a dicha nación soberana.

Pues bien. Pensemos como puede ser el futuro, defendiendo desde nuestra dignidad, nuestra soberanía personal y colectiva. A lo mejor podemos aprender algo en Puerto Rico de Venezuela. Pensemos.