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Las acusaciones judiciales, la nueva forma de persecución política

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alt(San Juan, 11:00 a.m.) El mundo ha amanecido hoy con una informativa de prensa en Brasil, donde el medio de investigación Intercept Brasil, ha hecho público una cantera de mensajes cibernéticos entre el hoy ministro de justicia Sergio Moro, y el fiscal del caso contra el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, Deltan Dallagnol. Las comunicaciones entres el hoy ministro y el fiscal, destacan una estrategia para dejar fuera de la palestra pública a Lula da Silva de forma tal que este no pudiera correr para las elecciones presidenciales.

Este escándalo recorre hoy todo el planeta. Toda prensa, de izquierda o de derecha, a favor o en contra de Lula da Silva ha destacado lo nefasto y escandaloso del asunto. Intercept Brasil, lidereado por el periodista estadounidense Gleen Greenwald, quien fue responsable de hacer públicos los papeles de Edward Snowden, comienza hoy una serie sobre la corrupción dentro de la investigación Lava Jato, la cual es responsable de la condena de Lula da Silva a 12 años de prisión. Por la información hecha pública hoy todo indica que se trató de un acto de persecución política, el cual todo el mundo lo comentaba pero no había prueba para probarlo.

El caso de Lula da Silva, es similar a tantos otros, donde tanto la derecha como la izquierda, han utilizado los sistemas judiciales pera llevar acciones contra sus oponentes políticos. Ahora bien, el patrón con el cual la derecha ha llegado al poder en América Latina en los pasados años, tiene más que ver con actos de neutralización de la clase dirigente de la izquierda, a partir de actos en la mayoría de los casos, como hoy demuestra la situación de Lula da Silva, de imputaciones de corrupción sin fundamento.

En tiempos recientes en Puerto Rico, las acusaciones sin lógica jurídica alguna, como lo han demostrado distintos investigadores de peso, contra el pasado presidente de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Dr. Urayoan Walker, y el exrector del Recinto de Rio Piedras, Dr. Carlos Severino Valdés, son parte de este accionar de la derecha. A ambos académicos se le radicaron acusaciones por fundamento sin sentido generados a partir del programa radial que dirigen Luis Pabón Roca y Carlos Días Olivo en una estación comercial del país. Se trata ambas acusaciones de una vendetta de la derecha en Puerto Rico de descarrilar en la isla a personas negras, independentistas y de izquierdas que por sus méritos llegaron al poder administrativo de la UPR.

Es momento de detener el uso del sistema de justicia criminal, como una forma de procesar al oponente político. Es momento de repensar que la política trata del arte de convencer, no de destruir. Pensemos.