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Editorial: Rosselló y sus 12 hermanos: renuncia y destierro en sus últimos 4 días de gobernador

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alt(San Juan, 9:00 a.m.) Las manifestaciones de protesta en el día de ayer, tanto en Puerto Rico como en Nueva York reflejan el descontento popular con la figura de Ricardo Rosselló, cuyo gobierno hoy tiene severas imputaciones y acusaciones de corrupción; por otro lado, la revelación de un cuarto de discusión digital (chat) releva su pobre carácter para gobernar el país. Ante esto, el reclamo inicial de este medio de noticias, fue su renuncia. Hoy dicha posición se conjuga con la postura tanto del partido en el poder, Partido Nuevo Progresista, de iniciar un proceso de juicio político, residenciamiento.

Ahora bien, luego de las protestas de ayer, personas como Ricardo Rosselló o los 12 hermanos que de una forma u otra participaron en el chat, ¿se pueden estos quedar a tener una vida normal en Puerto Rico y tener contratos con los municipios de su partido o con la legislatura? No nos parece. Pedimos hoy que se les aplique la sanción del ostracismo o destierro. Que se muden a Florida, EE.UU, a vivir. Pero el delito de depravación moral, el cual en el consenso sería el que le aplicaría al gobernador Rosselló para un juicio político en su contra, debe conllevar una expulsión de su entorno.

No hablamos del chat, hablamos también de los $18 millones de dólares en contratos que negociaron los hoy seis acusados por el gobierno federal de actos de corrupción. Todo esto en menos de tres años de gobernación. Por lo tanto, y de forma llana, de la misma forma que el PNP ya ha aceptado que el juicio político se habrá de imponer contra el aún gobernador, debemos de exigirle a los legisladores que más allá de la remoción del puesto, también haya alguna medida que lo prive de vivir de los fondos públicos en el futuro.

El gobernador Ricardo Rosselló y sus 12 hermanos, deben de ser responsables de la forma en que la gobernanza se ejerce hoy en Puerto Rico. La misma sirve para beneficios de unos pocos, y a costa de una gran población. El concierto de desaciertos del gobierno de Rosselló comenzó desde el 2017, al inicio de este cuatrienio, entre otras cosas, en haber impulsado una agenda estadista que hoy constituye una pérdida de fondos públicos en actividades conducentes a nada; y luego su pobre desempeño durante y con posterioridad al huracán María.

Hoy solo la renuncia, residenciamiento y ostracismo o destierro, deben ser las medidas que se le apliquen a gobernador Ricardo Rosselló y a sus 12 hermanos. Estos hermanos, término que utilizó el gobernador Rosselló para referirse a ellos son: Luis Rivera Marín, Raúl Maldonado Gautier, Elías Sánchez, Ramón Rosario, Anthony Maceira, Christian Sobrino, Edwin Miranda, Ricardo Llerandi, Carlos Bermúdez, Alfonso Orona, Anthony Maceira y Rafael Cerame.

No nos olvidemos que pese a no tener contratos con el poder ejecutivo, muchos de ellos tiene contratos con municipios u otras ramas del poder político en Puerto Rico. Todos deben ser tratados por igual. Se les acabó el guiso, la arrogancia y el maltrato al pueblo de Puerto Rico.

El Post Antillano