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El Partido Popular se opone a la [propuesta] tecnología electoral

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alt(San Juan, 9:00 a.m.) He notado que hay una renuencia de parte de ciertas personas allegadas al principal partido de oposición, Partido Popular Democrático (PPD), a seguir utilizando el sistema electrónico en los comicios electorales de Puerto Rico. Algunos de estos justifican su posición con argumentos que verdaderamente me dejan boquiabierto.

No me refiero a la cúpula mayor del partido, el más antiguo en la Isla, sino, entre otros, a un ex-comisionado electoral del PPD, quien hace un tiempo se atrevió decir en un programa de radio que el ojo humano es más eficiente en sumar votos, contados papeleta tras papeleta, que cualquier máquina de votación.

Leí en un diario de la capital, una columna de un comisionado electoral alterno del PPD arrojando dudas sobre utilizar de nuevo un sistema electrónico para registrar los votos. No es una columna alocada, al contrario está escrita con cautela—pero lo que hace es presentar los argumentos tradicionales en contra de la votación electrónica.

También hay que tomar en cuenta el proyecto de ley, conocida como la de “Reforma Electoral”, presentada en la legislatura por el oficialista Partido Nuevo Progresista (PNP), que propone utilizar hasta el voto por internet. Eso para mí es ir muy lejos, por razones que no voy a entrar en esta columna: además tomaría demasiado espacio. Lo que me es evidente es que estos partidos de nuevo están enfrascados en una lucha y debate sobre los procesos electorales.

Lo que tenemos es la misma suspicacia de cada cuatrienio de que los planes de un partido están formulados para afectar a los votos del otro.

Pero, sea cual sea el argumento, los avances electrónicos no los detiene nadie. Tengo presente los problemas que hubo en la elección presidencial de 2000 cuando el Tribunal Supremo de los Estados Unidos prácticamente colocó en la Casa Blanca a George W. Bush, el candidato republicano. La decisión del Supremo respondía a la controversia que se suscito por el conteo electrónico en el Estado de la Florida. La decisión la escribió el Juez Antonin Scalia, nombrado por un presidente republicano, que se las daba de fundamentalista en asuntos de la Constitución de Estados Unidos. Mentira, esa opinión no tenía nada que ver con fundamentalismo de ninguna clase.

También menciona la columna de hoy lo que ocurrió en 2016, de nuevo en las elecciones de los Estados Unidos, en la que se ha aceptado la intervención de Rusia en los comicios presidenciales. Hasta lo que he podido detectar la “intervención” más bien fue en la creación sofisticada de propaganda pro-Trump en los medios electrónicos y no en el conteo que se dio en las máquinas electrónicas el día de las elecciones.

Claro que hay unas complicaciones en el uso de las máquinas de conteo, pero el llamado, aunque sea velado, de volver al conteo por ojo por ojo, papeleta por papeleta, no lo puedo digerir.

El conteo electrónico se utiliza en varios e importantes países del globo. Se utilizan porque nadie para la modernización ni la tecnología. Si examinamos los comicios en Puerto Rico antes de los comicios pasados, tendríamos que concluir que hay grandes fallas en este sistema de conteo de mano a mano.

Primeramente, el día de las elecciones generales los funcionarios de colegio en Puerto Rico se sacrifican desde la madrugada hasta las altas horas de las noches en su trabajo (como voluntarios sin paga). No es sorpresa de que cada vez era mas problemático conseguir funcionarios de colegios

Por otra parte, en por lo menos una elección pasada se encontraron fardos de papeletas flotando en un río. También está el problemas de las “papeletas dañadas” o alteradas de parte de algún funcionario inescrupuloso (para hablar con justicia son por mucho los menos).

La aceptación de y la capacidad electrónica existe en Puerto Rico—el que me cuestione esto no está siendo sincero. Hasta mi señora madre de 95 años sabe buscar información a través de su celular.

De nuevo, es de esperarse que cada cuatro años se forme un tirijala entre los comisionados electorales de los dos principales partidos. También el minoritario Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) entra en el debate. Pero de ninguna forma debemos detener la tecnología—eso sería quedar atrás en el tiempo y Puerto Rico quedará perdido en la historia. Hablemos, en vez, de adelantar y hacer más sofisticada esta tecnología.