Lun07062020

Last update10:09:12 AM

Resurgir del asesinato mediático [y de lawfare] en Puerto Rico

  • PDF

alt(San Juan, 1:00 p.m.) Nadie le ha prestado atención pero el "asesinato" político ha vuelto a resurgir en Puerto Rico. Han tomado la forma de ejecuciones por la vía de la prensa y los sistemas mediáticos de comunicación. En los pasados años, los asesinatos [mediáticos] de figuras públicas o de cierta relevancia social, se han hecho abiertamente manifiestos. Cada dia, en la lucha política, personas son destruidas en la isla, en particular su reputación, y nadie le ha prestado atención a este asunto. O, cualifico, muy poca gente.

Cada vez que hay un interés por destruir a una persona, surge un rumor, que se inicia en un documento "filtrado". Luego ese documento, pasa a un periodista, el cual hoy controla su propio medio en twitter o instagram, y convierte en tendencia la no-noticia. De ahí surgen los equipos de destructores, los llamados troleros, quienes se organizan para destruir. Figuras inexistentes, con perfiles vacíos en las redes sociales, pero que están al servicio de alguien para "asesinar" la reputación de una persona-objetivo.

Luego de esto, lo recogen los medios de prensa tradicional o noticieros televisivos, quienes comienzan una investigación "seria" sobre el asunto. Más aún estos medios y prensa, han sembrado una idea de que ellos son lo serios y correctos, y el resto de la población son una partida de irresponsables. Como dice uno de ellos "Telemundo responde" .

Ante este cuadro, el "asesinato mediático" termina inevitablemente con la renuncia del panorama político o social de la persona, y por otro lado, en algunos casos, con una acusación criminal por fiscalía estatal o por un señalamiento de la Oficina del Programa del Fiscal Especial Independiente. En todo caso, la persona involucrada, termina viviendo en, metafóricamente hablando, Misuri.

En fin, que hay que ser cuidadosos con la guerra que el llamado lawfare, o la utilización indebida de acusaciones, ha impuesto sobre el quehacer de la vida en Puerto Rico. Es momento de revertir este proceder. Pensemos.