Mi primer idioma

Es aquel que se habla en casa desde la cuna. Es aquel con el que me cantaron desde el vientre. Es aquel con el que me gusta más amar. Es la base de todo mi conocimiento preescolar. Debería ser la zapata sicológica sobre la cual se construyan otros idiomas.

Mientras más dominio de la estructura lingüística del español, mejor dominaremos las otras: el inglés, el francés, el mandarín, el cantonés, el alemán, el italiano, el portugués, etcétera. De hecho, para un estudiante de idiomas, las estructuras lingüísticas resultan fascinantes y algunos deciden adentrarse en el mundo de la formación de las mismas. De este interés, nacen los departamentos de traducción que tienen casi todas las universidades.

Hablar, escribir y hasta pensar en varios idiomas es una súper ventaja para cualquier persona.