Macabeo: pintorescos, honestos y auténticos



Nota Editorial: El Post Antillano celebra al evento salsero más importante del hemisferio Latinoamericano y Caribeño, El Día Nacional de la Salsa de la emisora Z93fm, que por los pasados 31 años se ha realizado en San Juan, Puerto Rico. El Post Antillano le presta atención tanto a los invitados como a los no invitados. En las semanas con antelación al evento entrevistaremos a jóvenes y excelentes intérpretes del género musical salsero o de ritmos caribeños, que sugerimos también deberían estar en el Día Nacional de la Salsa.

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Entrevista con dos de los miembros de la Orquesta El Macabeo sobre su trayectoria, la industria musical y el género de la salsa, por Cristian Arroyo.

La Orquesta El Macabeo tiene como objetivo mantener la clave salsera con un mensaje pintoresco y con la jovialidad que los caracteriza. Un junte de camaradas, de panas, en el año 2008, ha resultado en una fusión de músicos rockeros, de punk y reggae, que como fanáticos de la salsa gorda, se han encargado de darle su propio toque al género. Los integrantes, José Ibáñez Reyes (bajista) y Gabriel Beauchamp Hurtado (trompetista) así lo aseguraron.

Este colectivo musical, que comenzó como un espacio abierto para la salsa, dio sus primeros pasos en Trujillo Alto. De ahí adoptaron el nombre Macabeo, que es la fritura típica de dicho municipio. “El grupo fue tomando forma poco a poco como todas las cosas", explicó Beauchamp mientras recordaba junto a Ibáñez esos años en los que soñaban sonar y tocar en cuanto espacio les fuera posible. El desaparecido Café 103 de la Avenida Universidad, en Río Piedras, fue el punto de encuentro y de soneo. Allí aglomeraron estudiantes y jóvenes que, además de bailar, les apoyaron y motivaron a continuar su autogestión. De ahí pasaron a la composición de sus temas, y digamos, desde ese momento, El Macabeo se ha vuelto una cuestión macabiónica.

Ibáñez señaló que, de las cosas que caracterizan a la orquesta, cabe señalar su autogestión, pues del grupo mismo surgen los temas y entre ellos componen lo que eventualmente se convertirá en música para nuevos discos y presentaciones. El bajista añadió que el contar con un grupo de amigos motivados y creativos "da una dinámica de variedad porque cada cual compone y tira ideas", que a su vez le dan autenticidad y mucho valor ante el público. Tanto Ibáñez como Beauchamp entienden que componer y hacer arreglos entre ellos tiene grandes ventajas, pues les ayuda a desarrollar estilo propio sin la presión de obedecer los parámetros convencionales del género en cuanto a música y contenido que es lo que buscan contrarrestar.

"Más que vender, queremos ser honestos"

Ambos músicos, haciéndose eco de sus otros 10 compañeros, aseguraron que no están pendientes a la competencia en la industria que se atiene en muchas ocasiones a tener el foco de atención mediática y a continuar con un patrón musical que a ellos no les satisface, ni es afín a sus habilidades e intereses musicales. Beauchamp comentó que "es difícil ganarse el corazón de la industria, pero es fácil ganarse el corazón de la gente", porque la industria no está dispuesta a invertir y a arriesgarse con agrupaciones como ellos que no hacen la música que se considera "easy listening" y muy convencional para vender. Eso no les desalienta, pues como dice Ibáñez, el grupo se ha baqueado con el apoyo del público y la contribución de productores y otras personas en los pasados años.

La orquesta se mantiene enfocada en ser honesta con sus temas, ya que están conscientes de que, entre la fragmentación de la audiencia en la música, ellos cuentan con un público que simpatiza con las letras pintorescas y críticas de sus canciones. Beauchamp puntualizó que el nicho de la orquesta está en las canciones, pues ofrecerle honestidad y empatía al público es prioridad.



Cuesta arriba la salsa

Al cuestionársele sobre lo más difícil que se les ha hecho hacer en estos años, ambos no titubearon, ni dudaron en decir unísonamente: "Viajar". La agrupación se ha presentado en cuatro ocasiones en el extranjero, y aseguran que a la hora de viajar hay estrés y preocupación. Son doce músicos con sus instrumentos que no cuentan con mucho capital, como otros grandes artistas, y si viajan sin alguno de sus miembros se sienten incompletos. Sin embargo, eso no ha sido motivo para detenerse, pues han llegado a Francia, España, Nueva York, San Luis y Chicago, siempre perseverando, poniéndole empeño y manteniéndose unidos. Además mencionaron que los avances tecnológicos en los medios les han permitido tener mayor alcance.

Abarcando el tema de la salsa como género, ambos integrantes estuvieron de acuerdo en que la tecnología y sus avances juegan un rol importantísimo en el desarrollo de la salsa y la música en general. Reconociendo que las redes sociales y el Internet les han ayudado a crecer y a propagarse, Beauchamp aseguró que a pesar del poder que algunos ejercen en la industria, los mismos adelantos tecnológicos le abrirán las puertas a otros talentos y agrupaciones que podrán trabajar independientemente y prosperar. Ibáñez por su parte añadió que, en la actualidad no escucha mucho el género salsero, pero ha descubierto lugares en el mundo donde la salsa se escucha, se baila y se toca, y él no lo sabía. Esto da paso a interpretar culturas y a esparcir el género que ya ha alcanzado a los japoneses, alemanes e incluso a los celtas.

La Orquesta El Macabeo tiene su más reciente producción Lluvia con sol a la venta actualmente. Esta pasada semana lanzaron un Vinyl EP, con los sencillos Macacoa y No sé cuándo llegué. En agenda tienen una presentación en el Connection Festival de Jacksonville, Florida el 12 de septiembre y otras presentaciones por confirmar. Igualmente, anunciaron que entre noviembre y diciembre de este año lanzarán su cuarto álbum musical. En conclusión, Ibáñez y Beauchamp resumieron que Macabeo seguirá tocando y sacándole partido a cada oportunidad, cosa que harán con el mayor de los éxitos a donde sea que vayan.


Foto: Facebook