Agricultura urbana y suburbana en Cuba muestra su impacto social

altLa Habana, 1 ago (PL) En la última década el programa de la agricultura urbana en Cuba ha generado empleos que fluctúan entre 340 mil y 380 mil, afirmó el secretario ejecutivo del Grupo Nacional de Agricultura Urbana y Suburbana, Nelso Companioni.

El directivo dijo a Prensa Latina que la agricultura suburbana, iniciada en 2009, pronostica finalizar su quinto año con 143 mil fincas, modalidades que hoy se potencian y están ubicadas en un área de 10 kilómetros a la redonda de las capitales provinciales.

De ellas, puntualizó, 98 mil están bien definidas y repartidas, fundamentalmente a partir de la legislación vigente que permite la entrega de tierras estatales en usufructo, y de ese número 57 mil ya están produciendo, por lo que generan miles de puestos de trabajo.

El programa de agricultura urbana y suburbana en Cuba se fortalece como fuente de empleo, pues cientos de miles de personas encuentran en el su sustento, a la par de asegurar alimentos a hogares y centros de educación y salud, según fuentes especializadas.

Esta experiencia, nacida a fines de la década del 80 del pasado siglo con el desarrollo de organopónicos, se consolidó luego en un movimiento nacional de agricultura urbana y suburbana.

Siempre -acorde con fuentes del sector- sobre una base popular y con empleo de los recursos que están a mano en las propias localidades, terrenos abandonados y basureros que se fueron convirtiendo en organopónicos, huertos, áreas semiprotegidas y patios familiares.

Lo que empezó con el propósito de cultivar vegetales, hortalizas y condimentos, se extendió hasta abarcar 30 subprogramas, entre ellos: frutales, plátanos, forestales, café y cacao, flores, plantas medicinales, apicultura, semillas, capacitación, avícola y acuicultura, según datos disponibles.

En cuanto a los cultivos, Companioni mencionó que existen ocho mil 232 hectáreas en las que se cosechan algo más de un millón 52 mil toneladas de vegetales, hortalizas y condimentos, renglones insignias del programa.

El objetivo, subrayó, es llegar a las 10 mil hectáreas y alcanzar un millón 200 mil toneladas de esos alimentos, a fin de que cada habitante del país consuma 300 gramos diarios, cifra promedio establecida en el mundo como la requerida para el mejor desarrollo humano.

Tales experiencias los especialistas cubanos las comparten con varios países, a fin de impulsar la también conocida como agricultura familiar o sostenible a pequeña escala, entre ellos, Venezuela, Uruguay, México y naciones de las Antillas Menores, en tanto se diseña un programa para Haití.

El desarrollo y consolidación de la agricultura urbana y suburbana a lo largo de esta isla caribeña ha sido reconocida por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, que lo destaca como un modelo a generalizar en el mundo, impactado por eventos climatológicos y la prolongada crisis económica y alimentaria.