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Sabana Seca y la Junta Federal Fiscal

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alt“Nuestra misión histórica, para nosotros que hemos tomado la decisión de romper las riendas del colonialismo, es ordenar todas las rebeldías, todos los actos desesperados, todas las tentativas abortadas o ahogadas en sangre.”

Franz Fanón

El 3 de diciembre de 1979, la Organización de Voluntarios para la Revolución Puertorriqueña, las Fuerzas Armadas de Resistencia Popular y el Ejército Popular Boricua (que en ese momento funcionaba como el instituto armado del Partido Revolucionario de los Trabajadores Puertorriqueños- Macheteros), llevaron a cabo una acción armada contra un camión que transportaba personal militar asignado a la base naval de Sabana Seca, los cuales desempeñaban tareas para una brigada de reconocimiento, espionaje y recopilación de información de inteligencia militar del ejército de EEUU

En dicho operativo las fuerzas militares del ejército invasor sufrieron doce bajas (dos muertos y diez heridos). El mismo surge como una respuesta del movimiento patriótico revolucionario boricua ante el asesinato en la prisión federal de Tallahassee, del patriota puertorriqueño Ángel Rodriguez Cristóbal.

El compañero Ángel Rodriguez Cristóbal, era miembro dirigente de la Liga Socialista Puertorriqueña y había sido arrestado a principios del 1979, junto a otros veinte luchadores(as) sociales mientras efectuaban actividades de desobediencia civil en los terrenos ocupados por la marina de guerra de los Estados Unidos en Vieques.

Aunque las autoridades federales anunciaron que el militante socialista se había suicidado en su celda, el alegato fue desmentido por un cadáver que presentaba una herida abierta en la ceja izquierda y grandes hematomas en varias partes de su cuerpo, junto al testimonio de varios presos que declararon haber oído ruidos extraños en la celda de Ángel la noche de su asesinato.

Es en este contexto y en solidaridad con la lucha del pueblo puertorriqueño, para sacar la marina de guerra de los Estados Unidos en Vieques, que se efectúa el operativo de Sabana Seca. Las fuerzas armadas clandestinas enviaban así un mensaje claro y contundente de que no se iba a permitir el asesinato y la represión contra los luchadores sociales, anti coloniales ni contra el movimiento independentistas-revolucionario en su conjunto. La raya estaba trazada. Quedaba aquí demostrado que el movimiento de liberación nacional se había construido estructuras de operación clandestinas para apoyar las luchas del pueblo y enfrentar los aparatos represivos del Estado.

El colapso del modelo colonial

Si algo es evidente de esta llamada crisis fiscal, es que, para amplios sectores de nuestro país, la comunidad internacional y en las esferas de poder en los Estados Unidos el modelo colonial-capitalista ha colapsado de manera estrepitosa.

Se van deslindando los campos y los intereses de clase de cada sector se hacen evidentes. Los partidos dominantes, el Partido Nuevo Progresista (PNP) y el Partido Popular Democrático (PPD), entreguistas y serviles a los intereses del imperio y del gran capital financiero, tienen una alta cuota de responsabilidad por el descalabro económico del país. Muchos deberían enfrentar acusaciones y condenas de prisión por despilfarro y robo de fondos públicos. Siendo maquinarias de corrupción y falta de compromiso con el país, no pueden ser parte de la solución, cuando lo son del problema.

Los bonistas de Wall Street han demostrado que cobrar la deuda y seguir embrollándonos es su único y verdadero interés. En aras de cobrar y maximizar sus ganancias de capital, exigen el pago completo de sus préstamos de usura. Plantean que se efectúen recortes de presupuesto, eliminación de beneficios adquiridos, despidos de empleados, cierre de escuelas, hospitales, aumentos en matriculas de la Universidad de Puerto Rico, entre otros.

Dictámenes vejatorios del tribunal federal revocando leyes aprobadas en la legislatura de la colonia como la llamada Ley de Quiebra Criolla, evidencian que el ELA es un cascaron vacío. La falta de poderes soberanos para tomar decisiones de país se hace evidente.

Los congresistas en Washington, el tribunal supremo del imperio, su secretario del tesoro, su mismo presidente y sus medios de comunicación, se jactan diciendo que Puerto Rico es su territorio sobre el cual el Congreso tiene poderes plenipotenciarios. Se prepara a pasos acelerados la imposición de una junta federal fiscal para ejecutar las directrices de los bonistas y los llamados fondos buitres.

Se organiza la resistencia

La gente (alguna gente), el pueblo (algunos sectores), el sentido común (en general) va despertando a la realidad de que los EEUU no respeta la dignidad del puertorriqueño y que ese supuesto pacto bilateral no es real y en nada beneficia ni protege nuestros intereses de país.

Pero todavía el punto más bajo de la crisis política-económica-social no ha llegado. Una vez se imponga la junta federal fiscal, sea esta remozada, o cruda en su lenguaje, van a sentirse los vientos huracanados de las drásticas medidas a ser tomadas para garantizar el pago a los bonistas por encima de cualquier otra necesidad del pueblo. Se instalará la dictadura del capital financiero en una manera cruda.

Ante esta coyuntura histórica el independentismo puertorriqueño viene dando muestras de entender la urgencia del momento y de la necesidad de prepararse y preparar al pueblo para una lucha frontal, dirigida a romper con el nudo colonial. Muy bien lo ha descrito el compañero Rubén Berrios Martínez, presidente del PIP, cuando afirma que hay que crearle una crisis política al imperio.

Por otro lado, amplios sectores sindicales se preparan para dar la batalla en defensa de derechos conquistados, frenar los ataques contra la seguridad de los empleos y las drásticas reducciones en salarios que pretende imponer la junta federal fiscal. El movimiento estudiantil se muestra revitalizado y va dando lustro a sus banderas de lucha, por una Universidad democrática y accesible para los hijos de la clase trabajadora. Los viequenses igualmente se preparan para defender una vez más, sus tierras de una nueva intentona del US Navy de reiniciar prácticas de tiros y bombardeos. Junto a sectores religiosos, comunitarios, de los derechos de la mujer, padres y madres de los niños(as) de educación especial, ambientalistas y otros(as) que se siguen sumando, parece irse formando, de manera incipiente, un bloque de resistencia popular que muy bien puede desembocar en un frente anticapitalista-anticolonial.

La bestia afila sus garras

Se avecina un choque entre las necesidades vitales del pueblo puertorriqueño y los intereses mezquinos del capital imperial-corporativo-financiero. Sabemos que los grandes intereses van a utilizar todos los medios a su alcance para mantener su sistema de privilegios y explotación. Si es cierto que hoy dominan mediante un aparente consentimiento del colonizado, muy bien pueden advertir la fragilidad que enfrentará el mismo una vez se profundicen las contradicciones y se articule un bloque de resistencia popular boricua.

Moviendo sus fichas en el tablero estratégico, van preparando el camino para aplicar la violencia del estado con el objetivo de enfrentar a un pueblo decidido a luchar para preservar y ampliar espacios democráticos, que se plantee además desarrollar un nuevo modelo económico, mejor distribución de riquezas sociales, justicia y dignidad.

Ciertamente esa etapa de lucha social y de resistencia se encuentra en una fase formativa e incipiente, pero cada vez menos teórica y más concreta. En los próximos meses pueden desarrollarse eventos ascendentes de marchas, piquetes, huelgas y desobediencia civil que bien puedan cuestionar la hegemonía del imperio y su dominio colonial. Esto no solo en el territorio nacional puertorriqueño, sino también en la llamada diáspora, lo que otros conocemos como “las entrañas del monstruo”.

Sin Miedo

El imperio conoce y teme de las capacidades de lucha de nuestro pueblo; es por eso que han buscado borrar de nuestra memoria colectiva hechos trascendentales y heroicos como el Grito de Lares, la Insurrección del ‘50, el Ataque Nacionalista al Congreso, la voladura de los aviones en Base Muñiz, y la emboscada de Sabana Seca, entre otros. Saben que, si nos ponemos a desyerbar en los matojos de la Historia y a rescatar las varias iniciativas y proyectos insurgentes que se han desarrollado en Puerto Rico, aprenderemos que si bien no resultaron triunfantes al corto plazo, son parte de la experiencia acumulada y reflejo de la voluntad de lucha de nuestro pueblo en una continuidad de tiempo...hasta la victoria final.

En lo que pueden concebir como medidas preventivas y de intimidación hacia nuestro pueblo, el servicio de Investigación Criminal del Navy (NCIS) y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) han iniciado una campaña de acoso y persecución contra destacados militantes independentistas, so pretexto de estar investigando sobre la emboscada de Sabana Seca. Han detenido, haciendo espectáculos desproporcionados de fuerzas, a los luchadores Norberto Cintrón Fiallo, Orlando González Claudio y Juan Segarra Palmer para obligarles a proporcionar muestras de su ADN. Se espera que en los próximos días efectúen varios arrestos y acusaciones contra media docena de compatriotas.

Es importante que entendamos esta escalada represiva de las agencias federales, enmarcada en el contexto de la crisis política económica y el colapso del modelo colonial-capitalista. La misma tiene el propósito de amedrentar no solo al independentismo como fuerza con posibilidades de convertirse en vanguardia política, sino a todo nuestro pueblo que se organiza y se prepara para la lucha. Este operativo represivo tiene el propósito de dispersar fuerzas, desenfocar las prioridades de lucha y desarticular esfuerzos emergentes. En la medida que no caigamos presos de la paranoia y que mantengamos nuestros esfuerzos para articular una amplia agenda de lucha política y social, estaremos desbaratando los planes del enemigo, entiéndase Washington y Wall Street.

Mantengamos las banderas de lucha en alto. ¡Ni un paso atrás!