Tuto Marchand, guerrero del baloncesto y de la soberanía

altCon la muerte de Jenaro “Tuto” Marchand no es sólo Puerto Rico quien pierde a uno de sus luminarias sino a la región entera del América Latina. A Tuto, después de una batalla con el cáncer de por lo menos 15 años, se lo llevó esa enfermedad en la madrugada del domingo a sus 82 años.

Los fanáticos puertorriqueños y sobre todo los apoderados de la Liga de Baloncesto Superior Nacional, que causa locura en el público puertorriqueño, lo recordarán por su mano de hierro como presidente de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico por más de 10 años. Tuto dirigió la federación desde los días de los inmortales Raymond Dalmau y Rubén Rodríguez, para nombrar a solo dos de las luminarias del aro que hubo en su era. Únicamente Tuto hubiese podido establecer orden y adelantar la liga, a veces con la diplomacia del abogado que fue por casi 50 años y a veces con un puño en la mesa. Si bien es cierto que su más renombrado logro fue como vicepresidente de la región de las Américas de la Federación Internacional de Baloncesto, es por su presencia de puro hierro en el baloncesto local que lo recuerdan los puertorriqueños. Debo decir que su etapa en la federación internacional de las Américas coincidió con era de José “Piculín” Ortiz, posiblemente el centro y forward más logrado que ha dado el baloncesto puertorriqueño.

En fin, Tuto ocupó tantas posiciones en Puerto Rico como en la región del Caribe y de las Américas que es un ejercicio inacabable de plasmarlos en una lista en tinta. Se le recuerda además por haber aplicado el concepto de los refuerzos al baloncesto puertorriqueño, mediante el cual los equipos que habían terminado en las últimas posiciones en la temporada pudiesen traer jugadores de otros países de la región. Hubo mucha oposición, pero con la llegada de los forwards Rolando Frazer a los Polluelos de Aibonito y de Mario Butler a los Titanes de Morovis, la liga entró en una época particular. Ambos jugadores, panameños pero puertorriqueños de adopción, laboran todavía en la Isla.

A Tuto se le recuerda también por pelear porque la liga de Puerto Rico pudiese decidir a quién traer a ocupar sus equipos; que no bastaba que el jugador fuese meramente ciudadano norteamericano para jugar en la Liga Superior, como en el caso de David Ponce, que fue finalmente resuelto por el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito de Boston. Era la liga la que establecía las reglas y no los equipos, fue el mensaje. También se estableció que era la liga, dentro de su soberanía deportiva olímpica, la que regía su deporte con la independencia que la hizo famosa.

Para dar algunos datos. Tuto fue primero jugador después apoderado (de los Santos de San Juan), pasando a otras posiciones de liderato en la federación hasta llegar a presidirla del 1978 hasta 1988. Fue nombrado presidente de la federación de las Américas en 1987 y secretario general en el 1983.

Coincidí como reportero con la estadía de Tuto como presidente de la federación local. Un día en la Plaza del Mercado de Santurce en que el afamado y desde entonces fenecido fotógrafo Ismaelito Fernández y yo estábamos “jangueando” allí nos encontramos con Tuto, quien nos premió a los dos con elogios por nuestra cobertura de la liga. Me sentí verdaderamente privilegiado, pero después ambos Ismaelito y yo comentamos “que flaco está Tuto”. No sabíamos que el gran mal lo estaba afligiéndolo. Como todo lo que hizo en su vida no se dejó vencer fácil.

Recuerdos para siempre Tuto querido, y loas a tu valentía en defensa del baloncesto y la soberanía deportiva.