Jue07192018

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Anonimous y las calenturas de verano

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altEra uno de esos días donde la realidad es confusa y no sabes si estas despierto o entrando y saliendo de un sueño. Así, de repente, estaba parada en medio de una muchedumbre moviéndome al son de bomba, plena y merengue en Río Grande con la música de la Tribu de Abrante y Limite 21. Se anunciaba que llegaría un grupo sorpresa pero que era anónimo. Yo pensé, que bien cuando anunciaran el nombre de ese grupo.

De repente cambia un poco la escena, y estoy en medio de una multitud de jóvenes, muchos adolescentes, cantando con el reguetonero conocido como Anonimous. Él pregunta a los jóvenes ¿quieren el combo completo? Una hamburguesa, papas y refresco agrandado no debe ser, me dije. Entonces casi al unísono los jóvenes explotaron coreando un estribillo que no puedo repetir. Solo les digo que el combo completo incluía el trio de las partes pudendas de la mujer que resumo como TCC. La juventud hipnotizada o debo decir idiotizada no paraba de corear.

Me excuso por la expresión porque regularmente soy fan de nuestra juventud, pero es que ver como niñas coreaban entusiastas que su TCC estaba tan disponible, me chocó. La cosificación de la mujer en toda su expresión me dejó aturdida. Es una reacción generacional. Soy parte de la generación de mujeres que hemos peleado con capa y espada para conseguir respeto de nuestros pares para eliminar sexismos y machismos. Entonces, escuchar ese coro de mujeres jóvenes regalando su combo de TCC me hizo pensar lo rápido que esa lucha por respeto e igualdad entre el hombre y la mujer se iba por la borda y la poca conciencia de las implicaciones sociales que esos estribillos tienen para esas chicas.

Para completar el cuadro, la corista del reguetonero era una mujer voluptuosa, con un vestido de una sola pieza ceñida al cuerpo como guante; de tela traslucida y demarcando tan precisamente su pubis que hubiera jurado que la sombra de sus bellos era visible. Pensé que esa joven culearía o se movería de alguna forma sensual como solía hacerlo la vedette Iris Chacón. Paréntesis, el que no sepa que es una vedette o quien era la Chacón, que lo googlee. Esto lo digo porque hace unos días conversando con una amiga que está en sus treintas me dijo que recién había aprendido la palabra vedette. Cierro el paréntesis. Volviendo a la corista, la chica mas allá de estar parada detrás del reguetonero con su vestido de guante, no dio ni un solo pompaso, lo que evitó que, desde mi perspectiva, la escena fuese más felinesca.

Otro cambio de escena. Ahora me entero de que la Junta de Control Fiscal nos impuso su propio presupuesto. En mi cabeza vuelve a resonar la lírica de Anonimous “…y si prefieres traigo algo ‘e fumar, enrolamos y prendemos, entre el humo nos vamos a viajar en el camino nos conocemos…” En ese breve instante preferí no pensar en ningún futuro. Tal vez irme a viajar en humo es una mejor opción. Me estremezco estoy totalmente empapada en sudor. Quiero despertar de este sueño, pero no puedo.