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¿Serán los nuevos jíbaros? Hablan los protagonistas

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Sembramos la tierra en un acto de reverencia o la utilizamos sin conectarnos a ella. Desconectarnos de la tierra, es aislarse del si mismo, porque no existe nada que pueda restablecer nuestra conexión, mejor, que la tierra que habitamos. Sembrar es un verbo, por lo tanto un acto, es un comportamiento, es una manera de vivir, es psicología.


La mirada de la agricultura como ecológica es una, donde se utilizan alternativas sustentables que nos produzcan alimento y a su vez cuiden el ambiente. Es algo así como sembrar para cosechar alimentos de manera que nos nutran a nosotros y no haga daño a la naturaleza.


Este es un movimiento a través del mundo de personas responsables con ellos y con su ambiente. En nuestro país está mayormente representado por mujeres y hombres jóvenes que están rompiendo las barreras del prejuicio de lo que era el agricultor en el país. Serian los hijos  y los nietos de una generación cuyo propósito de vida progresista era cambiar el campo por la ciudad. Ellos en su nueva saga han comenzado esa vuelta al campo en un viaje nuevo, pero muy claros del pasado y de los orígenes de  sus inquietudes.


A ellos los hemos llamado, los nuevos jíbaros, termino que tiene en si mismo la reivindicación de la figura del jibaro, el campo y la agricultura. No es un movimiento fantasioso o soñador sin bases sólidas. Es un grupo de personas conocedoras , estudiosas que investigan el acto de sembrar y sus consecuencias.  Muchos de ellos tienen estudios en agronomía y otros dedican largas horas a prepararse o a enseñar lo que saben a otros, que sueñan el mismo sueño.


“El jíbaro en su mayoría no era el dueño de la finca”. “ Nosotros somos y queremos ser los dueños, muchos estamos en fincas pequeñas y  deseamos demostrar que en pocas cuerdas es posible desarrollar un proyecto de agricultura”. A estos jóvenes la distancia generacional de nuestro anterior jìbaro, les permite retomar con nuevas esperanzas, el sembrado de alimentos que nos permitan la seguridad alimentaria de nuestra población. El tema de la seguridad alimentaria ha sido por décadas un tema menor o casi inexistente en el país. Hemos vivido con la convicción  de que los alimentos que necesitamos llegarían casi por arte de magia de manos de otros. En el momento actual este es un tema de vital importancia para el mundo y para organismos internacionales.


Por mucho tiempo hemos comprado la idea de que no somos capaces de alimentarnos, que no seremos capaces de sustentarnos. Sin embargo, tanto en ellos como en una parte de la población que come, pero no siembra, ha nacido la necesidad de consumir alimentos locales, libres de tóxicos. En este momento, el que más o el que menos reconoce la relación directa entre lo que come y las enfermedades. Los estudios demuestran cada día más como nuestra salud física, emocional y nuestro bienestar general es una consecuencia directa del tipo de alimentación que practicamos.

Estamos en unos tiempos donde lo que escuchamos  nos produce a casi todos, angustia y desasosiego. Necesitamos con urgencia educarnos en temas de esperanza. En actividades que nos llenen de energía. La conversación con estos nuevos jibaros nos llena de presente y nos hace pensar que definitivamente hay un  futuro esperanzador.


Algunos temas y beneficios de la agricultura ecológica:


* Aportación directa a la salud del país y su gente

*Aportación cultural y social a través de los grupos que se forman alrededor de las fincas

*Educación de los ciudadanos en el impacto de la alimentación en  la salud

*Equidad de género ya que la mujer juega un papel importante en este nuevo movimiento en igualdad de condiciones

*Aportación de la  agricultura al grupos familiar que apoye a un sistema de vital importancia para la sociedad

*Re-despertar de la población para hacerse un consumidor educado de lo que pone en su boca y de dónde viene

*Concebir la alimentación  de una manera integrar en la vida, no solo material, también emocional y espiritual

*Colaboraciones de  intercambios de conocimiento entre los agricultores y personas interesadas en el tema

*Toma de conciencia mas amplia que nos permite colocar el medio ambiente en el lugar que le corresponde

*Hacernos consientes de la necesidad que tenemos de alimentos producidos por nosotros mismos para la supervivencia de la población

*Nos provee de una fuente adicional de trabajos y de nuevos empresarios


Estos nuevos jíbaros son “aguzaos”, saben lo que tiene entre manos y es un gusto conversar con ellos. Para cerrar nos presentan a todos un reto: ”Las propuestas para lograr una agricultura que nos sustente, tienen que surgir de la población y  de sus necesidades. Este es un camino nuevo, un tema actual, pero que llega de muy atrás. Algo que necesitamos con urgencia es una reforma agraria que actualice el tema de la agricultura en el país”.


Gracias a Ian Pagán-Roig del Proyecto Escuela Agroecológica, El Josco Bravo. Un joven dedicado a sembrar no solo alimentos, también siembra educación para los nuevos jíbaros.

A  Daniella Rodríguez Besosa una joven mujer, dedicada a la agricultura ecológica.

A Aydil Ruiz- Cartagena porque sus esfuerzos de educarse para sembrar la tierra pronto serán realidad.

Gracias a ellos y a todos los  que llevan a cabo la labor de sembrar para alimentarnos.