Inclusividad es algo más que unas letras

altA mí se me revuelcan las tripas cuando escucho la palabra Gay. Por si no te habías enterado Gay en el difícil significa alegre en español. ¡Estoy seguro que muchxs lesbianas y homosexuales cuando nos despertamos por la mañana, nos sentimos enfadadxs y asqueadxs, y no alegres!

Así que algunos eligieron llamarse queer, que no es más que raro, peculiar o extraño. Es una forma de recordarse a sí mismos cómo los percibe el resto del mundo. Es una forma de decirse que no tienen por qué ser personas ingeniosas y encantadoras que llevan vidas discretas y marginadas en el mundo heterosexual. Hay quien defiende la letra Q de queer pues engloba todas las minorías sexuales, mientras que LGTBIQ+ (lesbianas, gais, transexuales, bisexuales, intersexuales y queer) acaba inevitablemente excluyendo a algún colectivo y, además, resulta confusa.

¡A mi Queer tampoco me convence!

Y menos la retraila de letras que se usan pues no hay suficientes letras en el diccionario que abarquen el sentido real de la palabra Inclusividad. Por más que tratemos de encajornarla en LGBTQIA tenemos que añadirle al fin el símbolo + para poder abarcar el todo.

Nuestro siempre presente Freud acuñó el término pansexualidad. Esto es, la atracción que no está limitada o caracterizada por identidad de género, orientación sexual o sexo biológico. O sease, que un pansexual puede sentirse románticamente o sexualmente atraído por otra persona que podría ser hombre, mujer, transgénico, intersexual o queer, de cualquier género, pues su atracción no depende de su género o identidad sino de su personalidad. Otros hablan de fluidez…

¡Y qué me dicen del uso de la x o del morfema -e, a pesar de la oposición de la RAE! A mí ese morfema o la x me encantan…

Motivado por el morfema les propongo algo sencillito: solamente el uso de + para identificar nuestra sexualidad. Qué mejor símbolo para definir Inclusividad que la suma de todas las partes? ¡Abajo las letras, arriba el +!