Mañana Congreso de Historia Oral

Cultura

(San Juan, 10:00 a.m.) Este sábado, 19 de junio, se llevará a cabo de manera virtual el Primer Simposio Internacional de Historia Oral: Perspectiva histórica en la memoria de los olvidados. El encuentro es una actividad coordinada por la Asociación Puertorriqueña de Historiadores (APH), presidida por el Dr. Félix Rey Huertas González, rector del Recinto de Carolina de la Universidad Ana G. Méndez (UAGM-Carolina).

El congreso de historiadores se transmitirá entre las 9:00 a.m. y la 1:30 p.m. por las modalidades GOTOMEETING y FACEBOOK LIVE de El Post Antillano. El código de acceso a través de GOTOMEETING es 298-611-326. La grabación del evento estará disponible el domingo 20 de junio a través de Facebook de El Post Antillano y YouTube TV EPA.

El simposio cuenta con diez presentaciones que discutirán la Historia Oral, su metodología y su impacto en la interpretación de una nueva historia puertorriqueña. La conferencia magistral estará a cargo del Dr. Hernández y lleva como título “Origen, epistemología, problemas y perspectivas historiográficas de la Historia Oral”.

Las otras presentaciones son: “Rescatando voces silenciada: La Historia Oral como metodología para  escribir historias de las mujeres”, por la reconocida historiadora y feminista, Dra. Sandra A. Enríquez Seiders; “Genealogía e Historia Oral: Mi testimonio”, por el Dr. Otto Sievens Irizarry; “La Historia Oral en la arqueología” por la Dra. Nancy Santiago Capetillo; “Surcando olas: Acercamiento rápido a la cultura del surfing en Puerto  Rico”, por el Dr. Carlos J. Carrero Morales’ “Voces del pasado mediante la historia oral”, por la Profa. Carmen Y. Rosado Sánchez; “Las Fronteras resquebrajadas por algunos de los pobladores en el Barrio de San Mateo de Cangrejos: Los lugares de encuentros y desencuentros en la comunidad de Campo Alegre, la Parada 21 y los alrededores de la Plaza del Mercado de Santurce”, por el Dr. Edison Viera Calderón;    “El testimonio como arma política en la construcción de la acción colectiva”, por el Dr. Edgardo Pratts; “El Club Tanamá y el silencio de los que bailaron - Canóvanas 1944”, por el Dr. Daniel Nina y para concluir “La historia oral a través de la Colección Piñero”, por el Dr.  Javier A. Alemán Iglesias.

“Este congreso inicia un debate sobre el tema de la Historia Oral en Puerto Rico”, indica el Dr. Huertas González, “que no solo busca definir el concepto y educar sobre el uso de su metodología sino impulsar el rescate de la memoria individual y colectiva de la nación puertorriqueña”.

Por su parte, el Dr. Carlos I. Hernández Hernández, uno de los principales estudiosos de la Historia Oral en el país, explica que se tiende a malinterpretar el concepto limitándolo a una de sus herramientas metodológicas principales, la entrevista. “No toda entrevista es historia oral, de serlo así, haría de los periodistas historiadores”.

“El argentino Pablo Pozzi define en Esencia y práctica de la Historia Oral como una subrama de la ciencia histórica que emplea la oralidad o sea la memoria y los recuerdos históricos analizados a través de las reglas y la cientificidad de la disciplina histórica”, expone el Dr. Hernández.

“Así, el rescate de la memoria histórica da y sigue dando impulso al trabajo de diversos grupos en la indagación acerca de procesos y acontecimientos, pero también de todo un conjunto de significados que daban ahora la palabra a aquellos que tradicionalmente habían quedado fuera de la historiografía oficial. De esta forma, el protagonismo de los trabajadores y el pueblo ya no puede dejarse de lado”.

“Para Pozzi, el legado de la Historia Oral no se circunscribe al plano metodológico, tal tener en cuenta una larga tradición de preferencia de la fuente escrita como única realmente “objetiva”. En otras palabras, la utilización de testimonios orales para reconstruir el pasado es un recurso tan antiguo como la Historia misma. Y es que a partir de la historia oral y la tradición oral se esgrimen a juicio de Pozzi, el fundamento para reescribir la historia, pero también para combatir las injusticias del pasado”.

“Queda meridianamente claro para Pozzi que las fuentes orales no se limitan únicamente a las entrevistas; por el contrario, anécdotas, canciones, cuentos, folklore, poemas, y un sinfín de formas de transmisión oral son recursos para hacer historia oral”.

“Por lo tanto, como bien dice Pozzi, no toda cuestión oral es historia oral. De ahí que hay una diversidad de representaciones de testimonios, que son válidos y útiles, pero que no son historia oral. Y es que, para el estudioso argentino, la labor de la entrevista que hace un periodista es oralidad; el trabajo de antropología cultural también lo es; y ni hablar del análisis lingüístico y del discurso. Ahora bien, en el caso de la historia oral sus paradigmas distintivos tienen que ver sobre todo con el hecho de que a través de la oralidad se trata de disparar la memoria para construir una fuente que nos lleve a lograr una forma más completa de comprensión del proceso social”.

“En palabras de Pozzi, si la historia es el ser humano, en sociedad y a través del tiempo, entonces la historia oral provee una fuente al investigador para aprehender tanto la subjetividad de una época, como para percibir una serie de datos que de otra manera no han quedado registrados. Dicho eso, es fundamental para Pozzi que el historiador oral debe utilizar no sólo las técnicas del entrevistador sino sobre todo las del historiador, tomando todos los recaudos necesarios tanto al interrogar la fuente como al construir una explicación a partir de ella”.

“Por lo tanto, esta aseveración de Pozzi da al traste con mucho de los proyectos recientes de Historia Oral que se han venido haciendo en Puerto Rico en los años recientes, sin menospreciar el esfuerzo de recoger la oralidad, la mayoría no cumplen con lo siguiente: “Si no hay explicación, si no hay proceso, si el uso de la oralidad no sirve para explicar el proceso histórico, entonces el análisis puede ser válido y hermoso, pero no es historia oral”.

“Paul Thomson le llama el proceso de la criba, es decir separar el grano de la paja.

En palabras de Pozzi, “de ninguna manera la historia oral es la historia de "los sin voz". Es decir, como toda historia, es una construcción del historiador con los protagonistas. Lo que sí permite, es acceder a sectores no dominantes de maneras innovadoras. O sea, sino fuera por la historia oral en general todo lo que podemos hacer es ver a los oprimidos a través de las fuentes gestadas por los opresores. Así, afirma Pozzi, que para algunos la historia oral es una construcción, una narrativa, mientras que para otros es una forma de aproximación a los sectores sociales “sin historia”; en algunos casos es considerada como una metodología de investigación mientras que en otros es vista como una rama de la Historia equiparable a la historia social o económica”.

“Por todo lo anterior, y quizás debido a su heterogeneidad, la Historia Oral ha sido, y pretende seguir siendo, producto de un movimiento de cambio progresista en las ciencias sociales centrado en el rescate de la memoria colectiva social e individual”, concluye Hernández.

Este primer encuentro sobre historia oral ha sido coordinado por el Dr. Carlos I. Hernández Hernández, catedrático del Programa de Historia del Recinto de Mayagüez, Universidad de Puerto Rico (RUM), la Dra. Aida Mendoza Rivera, historiadora oficial del Municipio de Cayey y el Dr. Félix M. Cruz Jusino, presidente del Capítulo del SurOeste de la APH.

La actividad es coauspiciada por: Universidad Ana G. Méndez, Recinto de Carolina; Sociedad Puertorriqueña de Genealogía (SPG); Centro Cultural Anastasio Ruiz Irizarry de Lajas; Centro de Investigaciones del SurOeste (CEISO); Ecomuseo Comunitario Migdalia Jusino Acosta (ECMJA); Historiadores de la Región Oriental de Puerto Rico (HIRO); Círculo de Amistad Canaria de Puerto Rico (CACPR); Impacto Cultural de Cayey, Taller de Investigaciones Histórica de Caguas; El Post Antillano y la agencia de publicidad JF Media.