San Juan, 11:00 a.m.) El gobierno dominicano informó este miércoles, a través de un escueto comunicado, que el gobierno nicaragüense de Daniel Ortega decidió cerrar su embajada en Santo Domingo, luego de una relación entre República Dominicana y Nicaragua, establecida hace más de siete décadas.
El dato fue ofrecido en un escrito del Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano en el que explica que tomó nota de esa decisión y recordó que desde el pasado 23 de julio había llamado a consultas a su embajadora acreditada en Managua, aunque no dice las razones. Desde entonces, la representación dominicana en Managua permanece bajo la conducción de un encargado de negocios interino.
El comunicado es el siguiente:
“El Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana toma nota de la decisión del Gobierno de la República de Nicaragua de cerrar su embajada en Santo Domingo. Cabe recordar que el pasado 23 de julio del año en curso, el Gobierno dominicano llamó a consultas a su embajadora acreditada en Managua. Desde entonces, la embajada dominicana se mantiene a nivel de encargado de negocios interino. La República Dominicana continuará dando seguimiento a la evolución de las relaciones bilaterales, conforme a los canales y prácticas establecidos en el ámbito diplomático”.
(La embajadora en Managua es Acsamary Guzmán Nina. Recientemente, fue llamada a consultas debido a declaraciones de las autoridades nicaragüenses que se consideran contrarias a los principios democráticos.
La decisión constituye, sin embargo, un nuevo escalón en el deterioro de unas relaciones diplomáticas que se remontan a 1949 y que han atravesado períodos de cercanía política, cooperación e integración regional.
Se recuerda que el 23 de julio de 2026 el gobernante dominicano Luis Abinader lanzó fuertes críticas contra Daniel Ortega por sus intenciones de perpetuarse en el poder.
En esa ocasión, Abinader afirmó que su país se mantendrá luchando en defensa de la democracia al referirse al reciente anuncio del mandatario nicaragüense sobre la suspensión de las elecciones en el país centroamericano.
«República Dominicana mantendrá firme su defensa de la democracia y del derecho de los pueblos de las Américas a elegir libremente a sus gobernantes», dijo el gobernante en su cuenta de X.
La postura de Abinader se produce un día después de que Nicaragua rechazara la condena del Gobierno dominicano a recientes declaraciones de Ortega, en las que afirmó que en ese país «no volverán a haber elecciones».
«Resulta increíble, a estas alturas de la historia, que un pueblo valiente y digno, como el pueblo dominicano, que ha sufrido dictaduras, invasiones e intervenciones imperiales, tenga voces vasallas y servidumbres vergonzosas instaladas en sus máximas instituciones», indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua en un comunicado.
En ese contexto, el gobierno de Nicaragua respondió con dureza a los fuertes señalamientos de las autoridades dominicanas.
En un documento, titulado «Los sonidos del silencio, el barullo de la indignidad», contiene duras expresiones contra la dirigencia política dominicana, a la que el Gobierno nicaragüense calificó de «voces vasallas y servidumbres vergonzosas».
Sostuvo que los cuestionamientos realizados contra Ortega responden, a su juicio, a intereses políticos y rechazó las declaraciones provenientes de funcionarios quisqueyanos.
El intercambio de críticas aumentó de tono en medio de tensiones diplomáticas por las posiciones asumidas por ambos gobiernos sobre la situación política de Nicaragua, donde organismos internacionales y sectores opositores han denunciado restricciones a las libertades civiles y cuestionamientos al sistema democrático.
Los vínculos
Medios dominicanos destacan que los primeros vínculos formales entre ambos países se desarrollaron durante las dictaduras de Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana y Anastasio Somoza García en Nicaragua.
En abril de 1949, Trujillo designó a César Pina Barinas como embajador extraordinario y plenipotenciario dominicano en Managua. En junio de ese mismo año, ambos gobiernos firmaron una convención para establecer comunicaciones por radio.
Los dos regímenes compartían posiciones anticomunistas y mantenían vínculos políticos en el contexto de la Guerra Fría.
Somoza visitó Santo Domingo en 1952 para participar en los actos de toma de posesión de Héctor Bienvenido Trujillo, hermano del tirano.