(San Juan, 9:00 a.m.) Gregorio Luperón (1839–1897) es la figura militar y política más importante de la República Dominicana en el siglo XIX. Conocido como la ”Espada de la Restauración”, fue el líder principal que devolvió la soberanía a su país tras la traición de la Anexión a España.
Al igual que los otros líderes que hemos mencionado, Luperón fue un hombre de origen humilde, un guerrero incansable y un firme creyente en la unidad de las Antillas.
1. El Héroe de la Restauración
En 1861, el presidente dominicano Pedro Santana anexó la República Dominicana a España, convirtiéndola nuevamente en colonia. Luperón, con apenas 22 años, se opuso ferozmente.
Fue el líder militar que comandó las tropas dominicanas en la Guerra de la Restauración (1863-1865).
Su valentía en el campo de batalla y su capacidad para organizar las guerrillas campesinas obligaron al ejército español (uno de los más poderosos del mundo) a retirarse y reconocer la independencia dominicana por segunda vez.
2. Defensor de la Libertad y la Democracia
Tras la guerra, Luperón se convirtió en el guardián de las instituciones democráticas. Se opuso a los intentos de otros caudillos (como Buenaventura Báez) de vender o anexar el país a los Estados Unidos.
Fue un líder del Partido Azul, que representaba las ideas más liberales, progresistas y nacionalistas de la época.
Llegó a ocupar la presidencia de la República (1879-1880), estableciendo un gobierno provisional en Puerto Plata que se destacó por su honestidad y por fomentar la educación y la cultura.
3. El Gran Protector de los Patriotas Antillanos
Luperón no veía la lucha de la República Dominicana como algo aislado. Su casa en Puerto Plata fue un refugio y un centro de conspiración para todos los revolucionarios del Caribe.
Amigo íntimo de Ramón Emeterio Betances y de Eugenio María de Hostos Hostos: Apoyó logísticamente los intentos de independencia de Puerto Rico.