Los jueces de la Segunda Sala Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional decidieron, tras una audiencia de más de 17 horas, mantener en prisión a seis involucrados en el caso de corrupción administrativa, lavado de activos y otros delitos, develado por la Operación Antipulpo que habían interpuesto un recurso de revisión de sus medidas de coerción dictada en diciembre pasado.

La coerción fue dictada ayer por el juez coordinador del Juzgado de Atención Permanente, José Alejandro Vargas, la cual consiste en tres meses de cárcel preventiva, revisable el 1 de marzo.

La confirmación de la prisión la tomaron los jueces de la Corte de Apelación conformada por Julio César Canó Alfau, Isis Muñiz Almonte y José Jiménez Rosa.

Leer más...

Se ha hecho difícil augurar que la intentona insurreccional de la ultraderecha estadounidense terminará aplacando su furia tras la toma de posesión presidencial del demócrata Joe Biden el próximo 20 de enero.

La evidencia que se ha ido desvelando en el lado oscuro de la política nacional estadounidense está dejando al descubierto que el 6 de enero algunos de los  partidarios de Donald Trump que irrumpieron a la fuerza en el edificio del Capitolio en Washington tenían la intención, según fiscales federales, de “capturar y asesinar a funcionarios electos”.

Leer más...

El 2 de enero de 2021 fue juramentado Pedro Pierluisi como gobernador del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. En esa fecha también fueron juramentados los integrantes de la Asamblea Legislativa de Puerto Rico, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.

Leer más...

A mi padre.

Ángel B. Espina Barrio (Valladolid, España, 1960-) es docente e investigador en la Universidad de Salamanca (USAL, Salamanca, España), donde ha ejercido la docencia en el área de Antropología Social durante ya no menos de tres décadas. Fue mi maestro, mi codirector de tesis doctoral en dicha entidad universitaria, y al primer docente que vi al recibir la noticia de la muerte de mi padre, recién llegado a Salamanca, España. Ángel fue ese primer ángel que tuve en ese momento de dolor y sé que lo fue también para uno que otro compañero de estudios doctorales en Salamanca, España. El Dr. Espina Barrio es licenciado en Psicología (USAL, 1986) y en Filosofía y Letras (Universidad Pontificia de Salamanca, 1989); completó su doctorado en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad de Salamanca (1989). Fue alumno sobresaliente, como también lo fueron sus tesinas de grado y su tesis doctoral. Ángel, el maestro de ayer, nos ha contestado esta entrevista, enfocada en su trabajo creativo como docente e investigador, antropólogo y escritor. Sus respuestas son para compartirlas con vosotros.

1.1 Wilkins Román Samot (WRS, en adelante) – Hace ya tres décadas publicó Freud y Levi-Strauss: influencias, aportaciones e insuficiencias de las antropologías dinámica y estructural (1990). ¿De qué trató o tratas en Freud y Levi-Strauss: influencias, aportaciones e insuficiencias de las antropologías dinámica y estructural? ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajarle?

1.2 Ángel B. Espina Barrio (ABEB, en adelante) – El libro de Freud y Lévi-Strauss en realidad corresponde con una investigación de tipo antropológico (psicológica y filosófica) que conformó mi tesis doctoral. Se gestó los seis años anteriores a 1990 y combinó investigaciones de final de licenciatura en psicología (USAL, 1983) y en filosofía (UPSAL, 1989) en orden a obtener un aparato teórico e interpretativo aplicable al estudio etnológico de las dimensiones humanas y culturales más esenciales: pensamiento, parentesco, mitología, etcétera.

Leer más...

Los aberrantes y repudiables hechos del Capitolio, de los Estados Unidos, muestran la gravedad de la crisis política del imperialismo.

Las imágenes del 6 de enero de cientos de ultraderechistas y simpatizantes de Trump, asaltando e irrumpiendo en el Capitolio han sido de un lógico impacto mundial. Son hechos inéditos que muestran la gravedad de la crisis que sufre el imperialismo norteamericano y también el peligro que representa el trumpismo como movimiento de ultraderecha, reaccionario y racista. Muchos lo han calificado de un intento de “golpe de estado” y parte de un “plan insurreccional” para impedir que asuma Biden y sostener a Trump en el poder.

Desde ya que eso era lo que quizás creían muchos de los y las participantes neofascistas y racistas que irrumpieron violentamente en el Capitolio. Pero no consideramos que se haya tratado un intento de golpe de estado. No era ese el plan de Trump y menos aun de algún sector de la burguesía y las FFAA yanquis.

En realidad, se trató más de un manotazo de ahogado de Trump, que intentaba, con esa movilización reaccionaria, seguir manteniendo su popularidad en ese movimiento ultraderechista de la sociedad norteamericana. Esa acción fue otra expresión de su derrota política. No de alguien que está en ascenso. Sino derrotado y en retroceso.

Leer más...

El infectólogo Jesús Feris Iglesias consideró este miércoles que es probable que la República Dominicana vuelva a la normalidad a finales de verano de este año, ya que para ese momento gran parte de la población podría estar vacunada contra la Covid-19.

Leer más...

El 1 de enero de 1804 se proclamó la Independencia de Haití del sistema colonialista francés, marcando un precedente que Hispanoamérica no alcanzaría sino hasta dos décadas después. Haití fue el segundo país independiente del continente americano, después de Estados Unidos, que la había proclamado en 1776, pero el hecho tuvo un alcance social y político más profundo en la isla caribeña que en Norteamérica.

El surgimiento de Haití como Estado nación es un producto diáfano de un proceso de revolución social: la lucha por la libertad contra el modo de producción esclavista del sistema de plantaciones y contra toda forma de racismo.

Justamente por eso la historiografía liberal hispanoamericana ha procurado ignorar la independencia y la revolución haitiana porque lo que más han temido, desde entonces y hasta ahora, es que los sentimientos, las aspiraciones y los métodos que movieron a los sectores sociales más explotados, oprimidos y discriminados de la isla de Saint-Domingue se contagiaran a las clases populares del resto del continente.

En Haití la historia no puede ocultar que, la independencia y la creación del Estado nacional, son el fruto de la lucha de clases, el producto de una profunda revolución social contra el sistema esclavista. La independencia es una consecuencia, cuando queda demostrado que la metrópoli francesa no está dispuesta a tolerar las mínimas garantías democráticas para sus colonias, menos la libertad, la igualdad y la fraternidad que pregonaba.

En la historia hispanoamericana la lucha de clases también fue el motor del que deriva la independencia, pero la historiografía ha logrado ocultar el hecho detrás mitos nacionales, mitos que enmascaran los intereses y el papel jugado por las clases dominantes, deformando los acontecimientos.  

Leer más...

Más artículos...